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LA PSICOMOTRICIDAD EN HORMIGUITAS

By 13 de agosto de 2021octubre 29th, 2021No Comments

¿QUÉ HACE TU HIJ@ EN HORMIGUITAS?

Hoy toca… psicomotricidad

A menudo escuchamos lo importante que es trabajar la psicomotricidad en los niñ@s pequeñ@s, pero muchas veces desconocemos el por qué. En Hormiguitas, estamos totalmente comprometidos en optimizar el proceso de desarrollo de vuestr@s hij@s. Por eso, el área de psicomotricidad supone una parte importante de nuestra programación diaria.

Pero empecemos por el principio: ¿qué entendemos por psicomotricidad?

La Psicomotricidad es la Psicología del Movimiento. Nuestro cuerpo está conectado con nuestra mente y nuestras emociones. Cuando se realiza una acción, esta va acompañada de un pensamiento y una emoción.

La Psicomotricidad permite el desarrollo integral de la persona, porque aborda al niñ@ como un todo, teniendo en cuenta su aspecto afectivo, el social, el intelectual y el motriz. Es una disciplina básica para todos los aprendizajes y entre sus beneficios podemos destacar:

ü  Facilita la adquisición del esquema corporal y el control del propio cuerpo.

ü  Ayuda a afirmar su lateralidad, equilibrio, coordinación, ubicación en el tiempo y espacio.

ü  Estimula la percepción y discriminación de las cualidades de los objetos.

ü  Introduce nociones espaciales como arriba-abajo, a un lado-al otro lado, delante-detrás, etc. a partir de su propio cuerpo y refuerza nociones básicas teóricas como el color, tamaño, forma y cantidad a través de la experiencia directa con los elementos del entorno.

ü  Como siempre que fomentamos una rutina, facilitamos el aprendizaje, mejoramos la atención, concentración y la memoria, así como la creatividad del/la niñ@.

ü  Sirve como un canalizador, ya que el/la niñ@ puede descargar su impulsividad sin sentirse culpable.

ü  Se favorecen las relaciones sociales, propicia el juego grupal y esencialmente el cooperativo, que tan importante es para el desarrollo de la empatía y la asertividad.

ü  Ayuda al niñ@ a superar sus temores, ya que l@s peques se tienen que enfrentar a sus miedos e inseguridades físicas.

ü  Y destacamos especialmente, la capacidad que tiene para favorecer el autoconcepto y autoestima, ya que nuestr@s niñ@s se sienten más segur@s emocionalmente, como consecuencia de conocer sus propios límites y capacidades.

Si además, para llevar a cabo las sesiones de psicomotricidad lo complementamos con la música adecuada optimizaremos aun más sus ventajas, pero… de esto ya hablaremos otro día.

Por todo esto en todas las aulas de la Escuela Infantil Hormiguitas favorecemos el desarrollo de la psicomotricidad, a través de actividades  variadas adaptadas a la edad de vuestr@s hij@s.

A continuación os informamos sobre cómo se está trabajando este aspecto en el aula de dos años y medio a tres años, de mano de su tutora Fani.

“Las actividades psicomotoras tienen un importante papel en la rutina de aula, concretamente nos centramos en ellas de manera específica dos horas a la semana (lunes y miércoles). Si bien, es importante destacar que el aprendizaje psicomotor no se trabaja únicamente en estos períodos determinados, sino que cada día, nuestras “hormiguitas” aprenden utilizando su propio cuerpo como instrumento para ello: experimentando con diferentes materiales, diferenciándose a sí mism@ de los iguales, trabajando el ritmo y la coordinación, etc.

Por lo tanto, en nuestra escuela no entendemos la psicomotricidad como algo complementario que se deba incluir en la programación, sino que es uno de los pilares fundamentales para propiciar el aprendizaje de manera lúdica y significativa para l@s niñ@s.

Dicho esto, podemos citar algunos de los ejemplos de las actividades psicomotoras que más han gustado a “nuestras hormiguitas” de dos años:

–       Durante los primeros meses, las actividades psicomotoras han estado más centradas en juegos cooperativos, ya que la mitad de la clase eran peques que venían por primera vez al centro, y considerábamos que en ese momento era importante crear un ambiente de confianza y de pertenencia al grupo-clase, trabajando de esta manera las relaciones con sus iguales y con las educadoras. Por ello, realizábamos actividades tipo “paracaídas”, tirando tod@s al unísono de una gran tela de colores para que se mantuviese en el aire y posteriormente escondiéndonos debajo o realizando “trenes” cogidos unos a otros y desplazándonos despacio o deprisa, también juegos tradicionales como el “corro de la patata” o intentar alcanzar pompas de jabón…Tratando siempre de crear un clima cálido y de confianza para que progresivamente l@s niñ@s se sintieran seguros y disfrutasen de las actividades.

 

–       Seguidamente, las sesiones de psicomotricidad fueron adquiriendo un carácter más globalizador, tratando de recoger los conceptos que se debían trabajar posteriormente en el aula como: dentro\fuera (metiendo pelotas dentro de una caja) arriba\abajo (subiéndonos y bajándonos del tobogán del jardín), grande\pequeño (corriendo hasta el cono grande y rodeando el pequeño), alto\bajo (subiéndonos encima de las cajas para ser altos y bajando escalones para ser bajos), colores (metiéndonos dentro de un aro de un color determinado), números (contando al guardar o al sacar cada objeto), etc. A su vez, también hemos realizado sesiones psicomotoras relacionadas con diferentes centros de interés tratados durante el trimestre, como por ejemplo la construcción de nuestro propio “tipi” en carnaval con ramas secas cuando nos disfrazamos de indios;  el cuidado del huerto, que aunque ha sido una actividad importante desde el inicio del curso, le hemos dado una relevancia  especial al coincidir con la unidad de los alimentos, o las sesiones relacionadas con los cambios estacionales, llenando el aula de hojas secas en otoño, de nieve artificial en invierno y construyendo una “cabaña” con flores y mariposas en primavera.

 

A lo largo de este tercer trimestre continuaremos reforzando todos y cada uno de los conceptos que trabajemos en el aula usando como herramienta fundamental el aprendizaje psicomotor,  para que nuestras “hormiguitas” experimenten en primera persona cada nuevo aprendizaje, disfrutando cada día de las actividades propuestas y aprovechando el contacto con la naturaleza, aspecto crucial de nuestra metodología”.

 

Estefania García Padilla